La musicoterapia se viene utilizando con éxito desde hace varias décadas en programas de rehabilitación para mayores, especialmente en aquellos que residen en residencias geriátricas.

Al proporcionar estimulación sensorial, la musicoterapia mejora la calidad de vida y ayuda a prevenir/ralentizar el deterioro físico y mental.
Por otra parte, la música es un estímulo que puede ser adaptado a las necesidades de cada persona, pudiendo llegar a todas desde diferentes maneras.

La música terapéutica puede convertir un entorno impersonal en uno menos intimidante y más agradable, mejorar la interacción social y disminuir problemas de aislamiento.

El siguiente listado de objetivos demuestra la gama de beneficios que puede aportar la musicoterapia a las personas residentes en residencias geriátricas:

  • Estimular la memoria a corto y largo plazo.
  • Mejorar las capacidades cognitivas: atención, creatividad, retención de información, reducir la confusión…
  • Mejorar la orientación en la realidad.
  • Mejorar la autoimagen, autoestima y autonomía de la persona.
  • Reducir el stress promoviendo la relajación.
  • Mejorar la capacidad de comunicación verbal y no verbal.
  • Mejorar hábitos de autocuidado e higiene.
  • Estimulación sensorial en ancianos ya no activos.
  • Encauzar y promover la expresión de emociones, sentimientos y pensamientos.
  • Reducir el comportamiento disfuncional.
  • Aumentar la reminiscencia.
  • En pacientes con demencia y Alzheimer mejorar comportamientos motores y verbales, así como mantener niveles de participación.
  • Disminuir la deambulación.
  • Reducir la agitación.
  • Mantener estados mentales agradables y sanos.
  • Incremento de la fuerza, la movilidad y la extensión de movimientos en extremidades.
  • Promover la interacción social.